
Ciudad de México, octubre 28.- Las empresas que desean
invertir en México en el contexto del nearshoring se enfrentan al reto de
contar con energía eléctrica confiable y asequible. Ante este panorama, las
manufactureras están encontrando en la generación fotovoltaica y el
almacenamiento con baterías un salvavidas operativo y una estrategia financiera
para sobrevivir a los costos y a los apagones.
Desde el campus Ox Horn, principal centro de investigación y
desarrollo de la empresa Huawei, en China, Alejandro Sánchez, director
comercial de Ventura Energy, expuso un caso de éxito que le permitió a un
fabricante de origen chino del sector automotriz (no se mencionó su nombre por
razones de confidencialidad) expandir sus operaciones en México y superar las
adversidades del suministro eléctrico.
Ante la imposibilidad de obtener más energía del nodo donde
se ubica su parque industrial, la empresa asiática optó por un sistema de
autoconsumo interconectado de 18.2 Megavatios pico en generación solar y 10 MWh
de almacenamiento en baterías (BESS).
El resultado fue un ahorro de entre el 70-75 por ciento en
el gasto energético del cliente, alineado con sus objetivos ESG de reducción de
emisiones.
“El reto no es nada más decir que vamos a poner paneles y
baterías, es una ingeniería compleja para poder encontrar cuál va a ser el
mejor costo para ellos”, señaló el directivo durante su participación en el 7th
Global Installer Summit.
Detalló que, aunque la primera opción del cliente fue
instalar una planta de gas, los altos costos de inversión y mantenimiento
inclinaron la balanza hacia la energía limpia. El proyecto, que tomó 10 meses
de construcción desde la colocación de la primera estructura hasta su
funcionamiento.
La solución energética opera como un sistema cerrado, toda
la energía generada va directo a la carga de la planta, no se exporta a la red
y los excedentes se utilizan para cargar las baterías.
Huawei busca replicar éxito de telecomunicaciones en negocio
solar en América Latina
La empresa tecnológica china Huawei superó los 150 millones
de dólares en ingresos por su negocio de energía solar fotovoltaica a través de
socios comerciales en América Latina, una región donde ahora busca replicar el
éxito que consiguió durante más de dos décadas en el sector de las
telecomunicaciones, mediante una estrategia enfocada en paneles solares, almacenamiento
energético e inteligencia artificial.
La multinacional considera que la transformación de los
sistemas eléctricos latinoamericanos abrirá oportunidades comerciales durante
los próximos 30 a 50 años, impulsadas por la creciente demanda de electricidad,
la necesidad de fortalecer la seguridad energética y la modernización de las
redes de suministro.
Al respecto, Zhou Jianjun, vicepresidente de Huawei y
presidente global de Marketing, Ventas y Servicios de Huawei Digital Power,
recordó que la compañía comenzó a expandirse en el negocio de las
telecomunicaciones de América Latina alrededor del año 2000, cuando la región
enfrentaba importantes rezagos de infraestructura y conectividad.
Ahora, la empresa identifica condiciones similares en el
sector eléctrico, particularmente en países como México y Brasil, donde las
necesidades de electrificación, confiabilidad del suministro y seguridad
energética representan oportunidades para desarrollar nuevos negocios.
“Comenzamos nuestro negocio de telecomunicaciones alrededor
del año 2000. En aquel momento, la infraestructura de telecomunicaciones era
débil”, recordó el directivo.
Zhou Jianjun explicó que uno de los principales desafíos
será garantizar un abastecimiento eléctrico estable para las industrias y los
consumidores, especialmente ante la expansión de tecnologías como la
inteligencia artificial, que requieren infraestructura energética cada vez más
confiable.
La apuesta de Huawei ya comienza a reflejarse en sus
resultados comerciales.
Andrew Ding, director de Canales de Distribución de Huawei
Digital Power para América Latina y el Caribe, detalló que, al 19 de octubre de
2026, los ingresos del negocio fotovoltaico generados mediante sus socios
comerciales superaron los 150 millones de dólares, mientras que los ingresos
asociados con sus socios VIP registraron un crecimiento anual de 61 por ciento.
El directivo explicó que uno de los principales motores de
crecimiento será la adopción de sistemas que combinan generación solar
fotovoltaica y almacenamiento de energía mediante baterías.
Estas tecnologías representan una alternativa para fábricas,
hoteles, minas y centros de datos que actualmente utilizan generadores de diésel
como respaldo ante interrupciones del suministro eléctrico o para atender sus
necesidades energéticas.
De acuerdo con Ding, en mercados como México, Chile, Brasil,
Colombia y algunos países de Centroamérica, la combinación de paneles solares y
baterías puede generar ahorros suficientes para recuperar la inversión en menos
de cuatro años, dependiendo de las características de cada proyecto. (El
Financiero)
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