Ciudad de México, febrero 13 (SE).-La llegada de ayuda
humanitaria desde México, el anuncio de que Chile también
enviará y la decisión de Moscú de mandar crudo a Cuba, supusieron
este jueves un motivo de mínima esperanza en la isla, asfixiada económica y energéticamente por
el bloqueo petrolero de Estados Unidos.
Pasadas las 8.30 de la mañana (1.30 GMT) entraron por
la estrecha bocana de la bahía de La Habana dos buques de apoyo logístico de la
Armada de México, el Papaloapan y el Isla Holbox, con 814 toneladas de
alimentos y productos de higiene.
La ministra de Comercio Interior de Cuba, Betsy Díaz, agradeció
la entrega en un acto sin medios de comunicación. "Nos sentimos
acompañados por México, por su humanismo, su solidaridad y su hermandad",
dijo Díaz según el perfil en redes sociales del Gobierno de Cuba.
El gobierno mexicano, que envió hasta mil 500 toneladas de frijoles y leche en polvo, aseguró que sigue realizando gestiones diplomáticas con Washington para apoyar a Cuba y que sigue abierta a mediar en una potencial negociación entre ambos.
Estados Unidos cortó los envíos de petróleo venezolano a
Cuba tras la operación militar con la que capturó el pasado 3 de enero al
presidente de ese país, Nicolás Maduro, y tres semanas después aprobó una orden
ejecutiva que amenaza con aranceles a quien proporcione crudo a la isla.
Otro aliado clave de Cuba, Rusia, anunció también su
intención de mandar a la isla en breve un cargamento de petróleo y
productos relacionados "en calidad de ayuda humanitaria" y a pesar
del bloqueo estadounidense.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, explicó
que Moscú y La Habana están evaluando diferentes fórmulas para
concretar el apoyo energético, pero evitó dar detalles por "razones
comprensibles", en referencia a una posible represalia estadounidense.
Agregó que el Gobierno ruso no desea "ninguna
escalada" con Washington, pero minimizó las posibles repercusiones arancelarias,
ya que ambos países no mantienen "casi ningún tipo de intercambio
comercial".
Más allá de las consecuencias económicas, Estados Unidos
podría tratar de interceptar el petrolero, como ha hecho en varias ocasiones
desde principios de año con buques rusos de la denominada "flota
fantasma", una red que opera de forma opaca para eludir las sanciones
occidentales.
Chile también enviará ayuda humanitaria de su fondo contra
el hambre y la pobreza vía organismos multilaterales, anunció su canciller,
Alberto van Klaveren, quien calificó de "drama humanitario" la
situación en la isla.
En las últimas semanas, distintos países han comprometido
ayuda para Cuba, empezando por los tradicionales aliados políticos de la isla,
como Pekín, que anunció el envío de hasta 90 mil toneladas de arroz y una
línea de "asistencia financiera emergente" de 80 millones de dólares.
Pero también Estados Unidos, que, de forma paralela al salto
cualitativo en su presión sobre la isla, ha informado de que, tras los 3
millones de dólares en ayuda que envió para los damnificados del huracán
Melissa, está preparando mandar más por valor de 6 millones.
Esa primera ayuda demoró en ser entregada porque Washington
puso como condición que fuese directamente distribuida a la población
necesitada, sin la habitual intermediación gubernamental cubana.
Finalmente, la entrega se gestionó a través de la ONG católica Cáritas.
Crisis
Toda esta ayuda apenas supondrá un alivio temporal para
Cuba, donde la situación económica y energética, que ya era muy precaria, se
está deteriorando visiblemente con el paso de los días de asedio
petrolero.
La presión de EU recae sobre un país que precisa
importar dos tercios de sus necesidades energéticas y alrededor del
80 % de lo que consume, cuando está descapitalizado productiva, humana y
financieramente tras seis años de grave crisis económica. Millones de
cubanos afrontan ya una situación límite.
Los apagones se extienden por entre 15 y 20 horas diarias
en todo el país, el transporte y la sanidad están operando en servicios
mínimos, oficinas estatales y universidades han instaurado horarios reducidos o
sistemas a distancia y la venta de gasolina está severamente racionada (la de
diésel se ha suspendido).
El Gobierno cubano, que sigue instalado en la retórica de la
resistencia, está implementando un duro plan de contingencia para
tratar de subsistir sin petróleo importado, pero los expertos estiman que en
cuestión de semanas la situación será muy grave.
En este sentido, tres expertos y relatores de Naciones
Unidas calificaron este jueves de ilegal la orden ejecutiva del presidente de
EU Donald Trump, y advirtieron que estas medidas pueden "acabar
constituyendo un castigo colectivo a los civiles".